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martes, 10 de febrero de 2009

Tirar la cadena

Una amiga me ha hecho llegar un e-mail de cadena. Narra una anécdota, sin ninguna pretensión literaria ni ningún control del formato. Explica cómo el grupo La Oreja de Van Gogh declaró en cierto programa presentado por Pedro Ruiz que destina un porcentaje de sus ganancias a una ONG pro-etarra. El señor Ruiz los echó al instante, siempre según el e-mail, que celebra su actuación exclamando “¡Con un par!”.Es el perfecto ejemplo de que la forma condiciona la credibilidad. No solo no da pruebas de lo que dice, sino que a veces tutea y a veces no al lector, no usa con consistencia los signos de interrogación ni parafrasea adecuadamente... No convence ni en el contenido ni en la forma. Y opto por no creérmelo. Podría ser una calumnia que se aprovecha de lo fácil que es pulsar “reenviar”. Y paso de comprobarlo, el tema me interesa, pero no tanto. Eso es también algo que se esperan los que crean mensajes falsos, aunque suelen esperarse que esto actúe a favor de su mensaje, no en su contra.

domingo, 8 de febrero de 2009

Advertencia tardía

El año 1975, Norman Jewinson dirigió una adaptación a la gran pantalla del cuento de ciencia ficción ‘Roller Ball Murder’, de William Harrison. En él, un mundo controlado por grandes compañías ha dejado de librar guerras para celebrar partidos de un deporte llamado rollerball.
Al diseñarlo, se intentó que fuese brutal y monstruoso, sin piedad, aunque se diseñó tan bien que el equipo de rodaje disfrutaba jugando a una versión atenuada, sin muertes ni lesiones.
Otros que disfrutaron de este deporte, en su versión bárbara, fueron los extras que interpretaban al público. Tanto que desde el estudio se planteó la idea de iniciar una liga profesional de rollerball. Una liga real de un deporte diseñado para ser símbolo de una sociedad brutal y decadente, donde un público inhumano disfruta del sufrimiento de la batalla entre estos jugadores.
Al director no le hizo demasiada gracia la idea. Al fin y al cabo, él pensaba que el rollerball sólo era una exageración de los males de la sociedad del momento.

sábado, 7 de febrero de 2009

¡Cuidado, hijo!

A veces, las madres nos aconsejan que nos pongamos la bufanda, y nosotros pasamos... para helarnos después en plena calle.
Esas son las veces en que las madres tienen razón. Pero, muchas otras veces, hacen advertencias que se vuelven estúpidas de obvias que son. Lo siento, madres del mundo, pero es verdad... a veces avisáis de unas cosas que son tan ridículas como si nos dijerais que “no te caigas” cuando estamos perdiendo el equilibrio. No, dejad de mirarme con esa mueca de madre enfadada. Es cierto.
Por eso, cuando ayer vi el cargador de la máquina de afeitar de mi hermano, no pude evitar pensar en ellas. Porque, en el cable, había una etiqueta, con un solo gráfico, una sola advertencia lo bastante importante para no estar solamente en el librito de instrucciones. El pictograma muestra el cable del enchufe, unas tijeras a punto de cerrarse sobre él y una señal de prohibición.
¡“No cortar el cable”!
¿Quién ha dejado que su madre se encargue de las advertencias de seguridad de esta máquina de afeitar?

jueves, 22 de enero de 2009

El frío no las asusta

Con un carámbano en la nariz, envuelto en mantas, el aliento se congela ante mis ojos. El hombre del tiempo dice “Mañana las temperaturas bajarán diez grados”. Suspiro. Pero ellas no. Ellas llevarán jersey, pero con un gran escote sobre el que se posará, tímidamente, una bufandita. O, si no, cuello alto... pero el resto de la prenda será bastante corta como para que, con ciertos gestos, el ombligo se asome a saludar. ¿Pantalones? Sí, con dos dedos de pernera, y, debajo, unas simples medias. Eso, claro, el día que la minifalda no combine. Manga corta, chaquetas testimoniales, vestiditos y leotardos... Son heroínas modernas, y creo que es justo reconocer sus méritos. Este artículo que escribo hoy va dedicado a todas esas sacrificadas contemporáneas, esas bravas Hipólitas que desprecian al frío gélido y al hombre del tiempo para permitir que, a los demás, nos suba la temperatura.
Muchas gracias, lo digo de corazón. Aunque no esperéis que salga de debajo de mi manta. El frío, para vosotras.

sábado, 17 de enero de 2009

Magnitudes

Ayer me dirigía a un tanatorio, a acompañar a amigos míos que han perdido hace poco a un ser querido. En el coche, llegando tarde, estábamos hablando sobre como orientarnos cuando interrumpí la conversación con una maldición.
“¿Qué te ocurre?” me preguntaron.
“Nada, nada... es que me he olvidado de actualizar mi blog.”
Me sentí estúpido. ¿Preocuparme por algo tan frívolo en circunstancias como estas? Qué vergüenza.
Pero la preocupación seguía allí. Me había propuesto actualizarlo diariamente y no lo estaba cumpliendo.
Y así me volvió a la cabeza una de mis reflexiones más interesantes de los últimos años. Una que siempre me acompaña cuando me enfrento al día a día. No hay que despreciar las pequeñas cosas porque, en realidad, ellas son lo que hila el día a día, la vida de una persona, y no los grandes acontecimientos.
Pero, claro, cuando pasa algo importante, como es una muerte de este calibre, mi argumento solo parece la justificación de un hombre frívolo.
Al final no actualicé, y no ha pasado nada.

jueves, 15 de enero de 2009

El álbum indiscreto

Mi amigo M Siempre me ha dicho que, en internet, cuantas menos fotos cuelgues mejor. Suele hablar de los que ponen fotografías en que se ven las cosas de valor que tienen en casa, pero cada vez veo más claro que, en gran parte, tiene razón.
Si no, que se lo digan a mi amigo J. Cuando era becario, salió un tiempo con una jefa, aunque era de otro departamento y no tenía nada que ver con lo que él hacía en la empresa. Resulta que han circulado fotos de ellos dos colgadas en Internet, y eso le ha hecho ganar la fama de que se lo monta con superiores por motivos de trabajo.
O también podrían hablar con el presidente del Real Madrid. Se montó un pollo cuyos detalles no tienen nada que ver con lo que cuento, pero que fue perpetrado por individuos que, él ha jurado por su honor, no conocía de nada. Lástima de fotos del facebook, que demuestran lo contrario.
Así que si ayer hacía de abuelo pesado pontificando sobre documentales, hoy lo hago sobre colgar fotografías en internet. ¡Cuidado con lo que colgais!

martes, 13 de enero de 2009

Hasta los Dvds hacen fintas

En el Fnac encontré tres versiones del Dvd ‘Wall·E’. La básica, la especial y la supermegaguay de coleccionista, la que compré. Una caja de alta calidad, dos Dvds llenos de comentarios, documentales y cortometrajes a porrillo y ¡Hasta una bolsita llena de semillas!
Meto el Dvd en el aparato y me encuentro con un cuidado menú animado. Elijo las opciones (“inglés” y “ver película”).
Y aquí el Dvd megaguachis la pifia. No reproduce lo que le he pedido, sino publicidad de próximos estrenos Disney en Dvd y blu-ray. Largos, muy largos.
¡Y después, regresa al menú principal!
Para ver lo que quería (y esto sucede con la película, los documentales y los cortos), debo volver a elegir, tragándome de nuevo los menús animados. Y entonces sí, ya se puede.
Es una molestia, una extraña estrategia para hacernos ver los trailers... Aunque, para ello, no comprendo por qué no los ponen antes del menú. ¿De verdad tiene que pagar uno la versión más cara para que lo mareen así? ¿Cómo será la versión básica?

viernes, 9 de enero de 2009

La iniciativa privada

Mientras desayunaba, cuando he visto en las noticias que la ONU había aprobado un documento en que se pedía el alto al fuego en Gaza, me he atragantado con el café, por la emoción. ¡Por fin!
Por fin podría volver a ponerme el kipá, que con el frío que hace, la calva agradece incluso esa pequeña cobertura. Podría comprarme esa menorah a la que había echado el ojo durante las fiestas, y que me tentaba cada vez que pasaba ante la tienda. El estudio de la cábala volvería a amenizar mis ratos muertos. Y hoy es el día en que me suelo reunir con los amigos, por lo que podríamos volver a pasar la tarde jugando con el dreidel sin remordimientos. ¿Y qué es un desayuno sin un buen tazón de maná calentito?
Pero tanto Palestina como Israel han rechazado el documento, en la votación del cual ya se había abstenido Estados Unidos.
Pues yo no fallaré. Mi boicot decisivo a los productos israelíes va a seguir, aunque signifique que no pueda comprar todos estos objetos tan imprescindibles. Se van a enterar.

miércoles, 7 de enero de 2009

El pensament d'estar per casa

La nostra actuació diaria es basa en l’instint. És impossible que, per cada acte, poguem parar i analitzar totes les possibilitats racionals que sen’s plantegen: seriem massa lents per ser efectius. Aquest talent funciona tota la estona, encara que desprès poguem decidir si volem profunditzar. I, sovint, permet prendre decisions encertades sense problemes. “Quin regal li agradarà més?” “Em convé agafar aquest carrer?” “Quin polític d’aquests dos em convenç més?”
És cert que seguir l’instint pot portar a l’error, i aquella noia que ens sembla que ens mirava ens posa la copa per barret. L’instint no ha respost bé a “Tinc possibilitats amb aquella noia d’allà?”
Pero encara hi ha un tercer cas. La nostra ment pot no ser capaç de decidir res. Ni “Sí” ni “no”. Simplement, treu la bandera blanca i es rendeix.
Només ens queda esperar que, si l’intel·lecte funcional, l’instint, no se’n surt, una reflexió profunda i informada pugui arribar a alguna resposta.
“La situació entre Palestina i Israel, què?”