El año 1975, Norman Jewinson dirigió una adaptación a la gran pantalla del cuento de ciencia ficción ‘Roller Ball Murder’, de William Harrison. En él, un mundo controlado por grandes compañías ha dejado de librar guerras para celebrar partidos de un deporte llamado rollerball.
Al diseñarlo, se intentó que fuese brutal y monstruoso, sin piedad, aunque se diseñó tan bien que el equipo de rodaje disfrutaba jugando a una versión atenuada, sin muertes ni lesiones.
Otros que disfrutaron de este deporte, en su versión bárbara, fueron los extras que interpretaban al público. Tanto que desde el estudio se planteó la idea de iniciar una liga profesional de rollerball. Una liga real de un deporte diseñado para ser símbolo de una sociedad brutal y decadente, donde un público inhumano disfruta del sufrimiento de la batalla entre estos jugadores.
Al director no le hizo demasiada gracia la idea. Al fin y al cabo, él pensaba que el rollerball sólo era una exageración de los males de la sociedad del momento.
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domingo, 8 de febrero de 2009
lunes, 26 de enero de 2009
Juan Palomo en Internet
Un amigo, que sabe de mis aspiraciones literarias, me mandó una noticia de El País.com, ‘Si no publicas es porque no quieres’. Explica que ya existe la versión española de Lulu.com, llamada Bubok.es, que permite la autopublicación de novelas, sin intervención de editoriales ni de los canales de distribución tradicionales.
Uno de los consejos básicos que se dan al autor novel es el de evitar la autopublicación. Pero, claro, a un friki como yo le cosquillean precedentes como los de los cómics originales de Las Tortugas Ninja o la primera edición de Eragon, ambos autopublicados, y ambos grandes éxitos. Y eran previos a Internet, los autores debían encargarse de fotocopiar, encuadernar y mandar por correo los ejemplares. Ahora, on-line, ¡Todo es automático!
Leo a diario cómics publicados en Internet, cuyos autores viven solo de ello. Y veo dibujos animados y críticas on-line que se han vuelto la única fuente de ingresos de sus creadores. Todo por Internet. Sin intermediarios.
¡Qué cosquillas!
Uno de los consejos básicos que se dan al autor novel es el de evitar la autopublicación. Pero, claro, a un friki como yo le cosquillean precedentes como los de los cómics originales de Las Tortugas Ninja o la primera edición de Eragon, ambos autopublicados, y ambos grandes éxitos. Y eran previos a Internet, los autores debían encargarse de fotocopiar, encuadernar y mandar por correo los ejemplares. Ahora, on-line, ¡Todo es automático!
Leo a diario cómics publicados en Internet, cuyos autores viven solo de ello. Y veo dibujos animados y críticas on-line que se han vuelto la única fuente de ingresos de sus creadores. Todo por Internet. Sin intermediarios.
¡Qué cosquillas!
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sábado, 24 de enero de 2009
Polémica de culto
‘Dogma’, una de las películas de Kevin Smith que forman parte de ese universo personal habitado por Jay y Bob el silencioso, entre otros. Humor grosero e irreverente, chistes estúpidos, escatológicos, racistas, porretas y sexuales... Una película que, por su contenido religioso, causó fuertes protestas en su contra ya antes del estreno. Amenazas de muerte al director, un año de retraso en su estreno para esperar, sin éxito, a que los ánimos se calmasen...
¿Por qué se enfadaron semejante número de asociaciones católicas, y por qué con tanta pasión? ¿Porque en el film se trata a Dios, Jesús, el credo y la religiosidad a través de la lente vulgar y soez de Smith? ¿O porque en el fondo de esta película se encuentra una reflexión lúcida sobre la religión y la divinidad?
No sabría decirlo. Pero, claro, hay que ser listo para captar el mensaje subyaciente en esta insólita puesta en escena... Seguro que las amenazas de muerte son una reacción a los chistes groseros sobre Jesús y a las palabrotas.
¿Por qué se enfadaron semejante número de asociaciones católicas, y por qué con tanta pasión? ¿Porque en el film se trata a Dios, Jesús, el credo y la religiosidad a través de la lente vulgar y soez de Smith? ¿O porque en el fondo de esta película se encuentra una reflexión lúcida sobre la religión y la divinidad?
No sabría decirlo. Pero, claro, hay que ser listo para captar el mensaje subyaciente en esta insólita puesta en escena... Seguro que las amenazas de muerte son una reacción a los chistes groseros sobre Jesús y a las palabrotas.
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domingo, 18 de enero de 2009
La piedra rechazada
Me gusta la animación, pero hay clásicos Disney que no he visto, especialmente lo que, de pequeño, consideraba que eran “películas para niñas”.
Pero ahora que tengo una hermana pequeña, me encargué que los Reyes Magos le hiciesen llegar el Dvd de ‘La Bella durmiente’, edición de 50 aniversario.
Me llevé una grata sorpresa. Lo primero que me chocó fue el estilo visual, basado en formas estilizadas, geométricas y planas. Será vieja, pero, visualmente, es una de las películas Disney más interesantes.
Sí se nota su edad del en los dones que conceden las hadas (¿Inteligencia, una princesa? ¿Para qué?), pero el desarrollo de la película es tan atípico que incluso desconcertó a mi hermana. El príncipe, que necesita que le rescaten, y la princesa son secundarios, y las protagonistas son las tres adorables hadas madrinas, abuelitas decididas y entrañables, y la bruja Maléfica, con su horda de diablos y una terrorífica escena de seducción.
¿“Películas para niñas”? Mi yo infantil era un poco tonto.
Pero ahora que tengo una hermana pequeña, me encargué que los Reyes Magos le hiciesen llegar el Dvd de ‘La Bella durmiente’, edición de 50 aniversario.
Me llevé una grata sorpresa. Lo primero que me chocó fue el estilo visual, basado en formas estilizadas, geométricas y planas. Será vieja, pero, visualmente, es una de las películas Disney más interesantes.
Sí se nota su edad del en los dones que conceden las hadas (¿Inteligencia, una princesa? ¿Para qué?), pero el desarrollo de la película es tan atípico que incluso desconcertó a mi hermana. El príncipe, que necesita que le rescaten, y la princesa son secundarios, y las protagonistas son las tres adorables hadas madrinas, abuelitas decididas y entrañables, y la bruja Maléfica, con su horda de diablos y una terrorífica escena de seducción.
¿“Películas para niñas”? Mi yo infantil era un poco tonto.
sábado, 10 de enero de 2009
Horas fictícias
Tenía un profesor con el que, debido al formato y temática de su clase, podíamos hablar de lo que fuese. Filosofía, literatura, política, religión, arte, urbanismo, historia, música, cine, teatro, novelas, escritura creativa... Y su acierto era que no expresaba sus opiniones, sino que siempre cuestionaba nuestras afirmaciones y las llevaba hasta el absurdo para obligarnos a reflexionar en profundidad. Era un juego divertido, en general, y yo me lo pasé muy bien en esas clases.
Pero, de lo dicho durante esas charlas, me marcó lo que dijo el profesor una vez que sí que dio su opinión. Hablando de televisión, alguien le recomendó ver “Lost”. Su respuesta fue “¡Bah! Ya soy muy mayor, no tengo tantas horas que dedicar a unos mismos personajes.”
Nunca lo había pensado así. Nunca había pensado que las ficciones ocupan tiempo de nuestra vida, que no se recupera, y que conviene que valga la pena la inversión.
Y también me hizo plantearme cuantas veces he visto las películas de “Star Wars”.
Maldita sea.
Pero, de lo dicho durante esas charlas, me marcó lo que dijo el profesor una vez que sí que dio su opinión. Hablando de televisión, alguien le recomendó ver “Lost”. Su respuesta fue “¡Bah! Ya soy muy mayor, no tengo tantas horas que dedicar a unos mismos personajes.”
Nunca lo había pensado así. Nunca había pensado que las ficciones ocupan tiempo de nuestra vida, que no se recupera, y que conviene que valga la pena la inversión.
Y también me hizo plantearme cuantas veces he visto las películas de “Star Wars”.
Maldita sea.
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