Un sujetador masculino arrasa en Japón. La noticia, de la mano de un corresponsal nipón de Reuters, está colgada en su página web.
Otro día hablaremos de las noticias que ofrece la web de Reuters, pero hoy me centraré en esta. La prenda parece un bikini de cuero negro sin función de soporte ni higiénica. Los creadores, incrédulos, declaran que “el público dice que llevaba muchos años esperándolo”. El doblaje, pese a ser competente, viene de la mano de voces desganadas que hacen pensar más en la película ‘Kung Fusion’ que en un noticiero. Y, al final de la pieza, el pobre reportero, no se sabe si intentando no reír o evitar estallar en llanto por la humillación, aparece en sujetador.
Esta noticia me desconcierta, y el artículo lo demuestra: tímidamente, intenta volverse una crítica como de una película, sin llegar a serlo. Resultaría raro.
Pero, pensándolo bien, ¿No traspasa la noticia las fronteras de la información para ser entretenimiento? Entonces ese tipo de crítica sería adecuada, ¿No?
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lunes, 9 de febrero de 2009
jueves, 22 de enero de 2009
El frío no las asusta
Con un carámbano en la nariz, envuelto en mantas, el aliento se congela ante mis ojos. El hombre del tiempo dice “Mañana las temperaturas bajarán diez grados”. Suspiro. Pero ellas no. Ellas llevarán jersey, pero con un gran escote sobre el que se posará, tímidamente, una bufandita. O, si no, cuello alto... pero el resto de la prenda será bastante corta como para que, con ciertos gestos, el ombligo se asome a saludar. ¿Pantalones? Sí, con dos dedos de pernera, y, debajo, unas simples medias. Eso, claro, el día que la minifalda no combine. Manga corta, chaquetas testimoniales, vestiditos y leotardos... Son heroínas modernas, y creo que es justo reconocer sus méritos. Este artículo que escribo hoy va dedicado a todas esas sacrificadas contemporáneas, esas bravas Hipólitas que desprecian al frío gélido y al hombre del tiempo para permitir que, a los demás, nos suba la temperatura.
Muchas gracias, lo digo de corazón. Aunque no esperéis que salga de debajo de mi manta. El frío, para vosotras.
Muchas gracias, lo digo de corazón. Aunque no esperéis que salga de debajo de mi manta. El frío, para vosotras.
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