Cuando me contaron que Obama había jurado su cargo por segunda vez, un día después, en la Casa Blanca, me hicieron sonreír. “Es como una copia de seguridad.”, me dijeron, “Típico de los americanos.”
Tuvieron que pasar un par de días para que me diese cuenta de algo. Entrando en la lógica del juego de los juramentos –otra cosa es que nos la creamos-, Obama se comprometió a hacer X en su primer juramento.
¿Qué clase de valor tiene ese juramento si al día siguiente jura otra cosa? Además, el juramento público no siguió la fórmula exacta, hubo un pequeño error. El segundo sí que la seguía... y eso significa que, por las buenas, anuló el juramento anterior por uno que, aunque levemente, era distinto.
¿Qué le impide coger al día siguiente y jurar lo opuesto? ¿O jurar algo nuevo cada día?
Un juramento no son más que palabras, que nunca podrán limitar realmente las acciones del presidente más poderoso del planeta. Pero si jugamos a jurar, ¿Por qué cargarse en cuestión de horas las reglas del juego?
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martes, 27 de enero de 2009
viernes, 23 de enero de 2009
Una vez en la cima, solo queda descender
Que sí, que ya lo sé... Obama es presidente de los Estados Unidos. ¡Y el primero que es negro! Si ha podido ganar allí las elecciones, lo más probable es que el nivel de racismo del país sea mucho menor. Y cuanto menos racismo, mejor.
Pero ya está, ¿Eh? No comprendo por qué lo tratan como si fuese una especie de mesías. ¿No es el presidente? Pues, tarde o temprano, acabará siendo “el malo”.
Su antecesor, George W. Bush, ha sido el malvado de la película hasta el punto de volverse un personaje pop, con incluso una serie de televisión, “That’s my Bush!” dedicada en exclusiva a parodiarlo, y ha sido conocido como un ser tonto y malvado. Que fuese “el malo” no extrañaba a nadie, y no podía ser otra cosa que un líder odiado.
¿Pero cómo será la caída del nuevo líder, el salvador descendido de los cielos para salvarnos... y que al final no será más que otro presidente?
El pobre ya estaba condenado desde el principio. Cuando haga algo bien, será lo que se esperaba. Y cuando haga algo mal...
Pero ya está, ¿Eh? No comprendo por qué lo tratan como si fuese una especie de mesías. ¿No es el presidente? Pues, tarde o temprano, acabará siendo “el malo”.
Su antecesor, George W. Bush, ha sido el malvado de la película hasta el punto de volverse un personaje pop, con incluso una serie de televisión, “That’s my Bush!” dedicada en exclusiva a parodiarlo, y ha sido conocido como un ser tonto y malvado. Que fuese “el malo” no extrañaba a nadie, y no podía ser otra cosa que un líder odiado.
¿Pero cómo será la caída del nuevo líder, el salvador descendido de los cielos para salvarnos... y que al final no será más que otro presidente?
El pobre ya estaba condenado desde el principio. Cuando haga algo bien, será lo que se esperaba. Y cuando haga algo mal...
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Estados Unidos,
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viernes, 9 de enero de 2009
La iniciativa privada
Mientras desayunaba, cuando he visto en las noticias que la ONU había aprobado un documento en que se pedía el alto al fuego en Gaza, me he atragantado con el café, por la emoción. ¡Por fin!
Por fin podría volver a ponerme el kipá, que con el frío que hace, la calva agradece incluso esa pequeña cobertura. Podría comprarme esa menorah a la que había echado el ojo durante las fiestas, y que me tentaba cada vez que pasaba ante la tienda. El estudio de la cábala volvería a amenizar mis ratos muertos. Y hoy es el día en que me suelo reunir con los amigos, por lo que podríamos volver a pasar la tarde jugando con el dreidel sin remordimientos. ¿Y qué es un desayuno sin un buen tazón de maná calentito?
Pero tanto Palestina como Israel han rechazado el documento, en la votación del cual ya se había abstenido Estados Unidos.
Pues yo no fallaré. Mi boicot decisivo a los productos israelíes va a seguir, aunque signifique que no pueda comprar todos estos objetos tan imprescindibles. Se van a enterar.
Por fin podría volver a ponerme el kipá, que con el frío que hace, la calva agradece incluso esa pequeña cobertura. Podría comprarme esa menorah a la que había echado el ojo durante las fiestas, y que me tentaba cada vez que pasaba ante la tienda. El estudio de la cábala volvería a amenizar mis ratos muertos. Y hoy es el día en que me suelo reunir con los amigos, por lo que podríamos volver a pasar la tarde jugando con el dreidel sin remordimientos. ¿Y qué es un desayuno sin un buen tazón de maná calentito?
Pero tanto Palestina como Israel han rechazado el documento, en la votación del cual ya se había abstenido Estados Unidos.
Pues yo no fallaré. Mi boicot decisivo a los productos israelíes va a seguir, aunque signifique que no pueda comprar todos estos objetos tan imprescindibles. Se van a enterar.
jueves, 8 de enero de 2009
Razones en guerra
Palestina e Israel. Al reflexionar sobre el conflicto, uno puede intentar entenderlo según su moralidad. ¿Es una interacción justa? ¿Quién tiene razón?
¿Quizás los Palestinos? Habitan un territorio que antes había sido territorio judío, pero si es por eso, los españoles estamos en territorio musulmán. Aunque sea por supervivencia, quizás en España deberíamos defender la postura palestina.
También existe la opinión de que los Israelíes luchan por conseguir algo que les corresponde, por cuestiones culturales y de identidad. Tras siglos deseando regresar a su tierra, otorgada por Yavhé, al fin empiezan a recuperarla.
El conflicto me desconcierta. Hay tantos elementos, y tan ajenos a mi paradigma cultural...
La opinión más original, la que me ha hecho pensar más, descarta el juicio moral. Defiende que, con razón o no, a los que debemos apoyar es a los israelíes, porque la cultura judía es mucho más cercana a la nuestra que la musulmana, y es mucho más fácil entenderse entre culturas similares.
¿Quizás los Palestinos? Habitan un territorio que antes había sido territorio judío, pero si es por eso, los españoles estamos en territorio musulmán. Aunque sea por supervivencia, quizás en España deberíamos defender la postura palestina.
También existe la opinión de que los Israelíes luchan por conseguir algo que les corresponde, por cuestiones culturales y de identidad. Tras siglos deseando regresar a su tierra, otorgada por Yavhé, al fin empiezan a recuperarla.
El conflicto me desconcierta. Hay tantos elementos, y tan ajenos a mi paradigma cultural...
La opinión más original, la que me ha hecho pensar más, descarta el juicio moral. Defiende que, con razón o no, a los que debemos apoyar es a los israelíes, porque la cultura judía es mucho más cercana a la nuestra que la musulmana, y es mucho más fácil entenderse entre culturas similares.
miércoles, 7 de enero de 2009
El pensament d'estar per casa
La nostra actuació diaria es basa en l’instint. És impossible que, per cada acte, poguem parar i analitzar totes les possibilitats racionals que sen’s plantegen: seriem massa lents per ser efectius. Aquest talent funciona tota la estona, encara que desprès poguem decidir si volem profunditzar. I, sovint, permet prendre decisions encertades sense problemes. “Quin regal li agradarà més?” “Em convé agafar aquest carrer?” “Quin polític d’aquests dos em convenç més?”
És cert que seguir l’instint pot portar a l’error, i aquella noia que ens sembla que ens mirava ens posa la copa per barret. L’instint no ha respost bé a “Tinc possibilitats amb aquella noia d’allà?”
Pero encara hi ha un tercer cas. La nostra ment pot no ser capaç de decidir res. Ni “Sí” ni “no”. Simplement, treu la bandera blanca i es rendeix.
Només ens queda esperar que, si l’intel·lecte funcional, l’instint, no se’n surt, una reflexió profunda i informada pugui arribar a alguna resposta.
“La situació entre Palestina i Israel, què?”
És cert que seguir l’instint pot portar a l’error, i aquella noia que ens sembla que ens mirava ens posa la copa per barret. L’instint no ha respost bé a “Tinc possibilitats amb aquella noia d’allà?”
Pero encara hi ha un tercer cas. La nostra ment pot no ser capaç de decidir res. Ni “Sí” ni “no”. Simplement, treu la bandera blanca i es rendeix.
Només ens queda esperar que, si l’intel·lecte funcional, l’instint, no se’n surt, una reflexió profunda i informada pugui arribar a alguna resposta.
“La situació entre Palestina i Israel, què?”
lunes, 5 de enero de 2009
Dos puños distintos
Dos de mis conocidos comunistas me hacen pensar. Ambos son hombres de edad parecida, padres de familia, y viven en la misma ciudad.
Uno es un taciturno y sesudo. Si se le pincha, habla de política apasionadamente, pero, en general, vive su ideología con discreción absoluta.
El otro es efusivo y parlanchín. Cuando habla de política, lo hace a todo volumen, a base de chistes y machaconería, recurriendo a opiniones de eruditos a los que conoce gracias a su sociabilidad. Pero, viendo como vive, la cosa chirría. Una gran casa, ropa cara, ordenadores cada vez más potentes, pantallas más grandes, altavoces más ruidosos...
De haber una revolución proletaria, el primero podría unirse a los sublevados con un saludo y un pequeño gesto con el puño.El segundo haría lo que un viejo vestido de adolescente, que pretende salir de fiesta en el local de moda entre los jóvenes. Pero no estamos hablando de salir de fiesta. Una revolución es cosa seria, y las consecuencias de estar donde no te toca, también.
Uno es un taciturno y sesudo. Si se le pincha, habla de política apasionadamente, pero, en general, vive su ideología con discreción absoluta.
El otro es efusivo y parlanchín. Cuando habla de política, lo hace a todo volumen, a base de chistes y machaconería, recurriendo a opiniones de eruditos a los que conoce gracias a su sociabilidad. Pero, viendo como vive, la cosa chirría. Una gran casa, ropa cara, ordenadores cada vez más potentes, pantallas más grandes, altavoces más ruidosos...
De haber una revolución proletaria, el primero podría unirse a los sublevados con un saludo y un pequeño gesto con el puño.El segundo haría lo que un viejo vestido de adolescente, que pretende salir de fiesta en el local de moda entre los jóvenes. Pero no estamos hablando de salir de fiesta. Una revolución es cosa seria, y las consecuencias de estar donde no te toca, también.
Todd y Toby
Tengo amigos comunistas.
Sí, también tengo amigos de izquierda moderada y amigos de centro. Algunos que tiran hacia la derecha y otros que rozan el ser facha. Tengo amigos más bien progresistas, amigos democristianos, amigos reaccionarios y amigos retrógradas. Tengo amigos españolistas y también amigos catalanistas. Tengo amigos despistados, con una ideología difusa y sin sustancia. Amigos desengañados por la política, que reniegan de ideologías. Amigos flower-power y amigos militaristas.
Pero no quiero hablar de ninguno de estos. Los que me interesan son mis amigos comunistas. Porque somos amigos, buenos amigos, y compartimos muchas vivencias, muchos ratos, muchos sentimientos... Pero lo hacemos en tiempos de paz. Como en la amistad disneyana de un pequeño zorro y un perrito cazador, cuando el enfrentamiento no existe la amistad es posible.
¿Pero qué ocurrirá cuando la situación cambie? ¿Si degenerase en revolución, cómo sería posible la amistad cuando, como burgués, soy el enemigo?
Sí, también tengo amigos de izquierda moderada y amigos de centro. Algunos que tiran hacia la derecha y otros que rozan el ser facha. Tengo amigos más bien progresistas, amigos democristianos, amigos reaccionarios y amigos retrógradas. Tengo amigos españolistas y también amigos catalanistas. Tengo amigos despistados, con una ideología difusa y sin sustancia. Amigos desengañados por la política, que reniegan de ideologías. Amigos flower-power y amigos militaristas.
Pero no quiero hablar de ninguno de estos. Los que me interesan son mis amigos comunistas. Porque somos amigos, buenos amigos, y compartimos muchas vivencias, muchos ratos, muchos sentimientos... Pero lo hacemos en tiempos de paz. Como en la amistad disneyana de un pequeño zorro y un perrito cazador, cuando el enfrentamiento no existe la amistad es posible.
¿Pero qué ocurrirá cuando la situación cambie? ¿Si degenerase en revolución, cómo sería posible la amistad cuando, como burgués, soy el enemigo?
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