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miércoles, 4 de febrero de 2009

Reeducació

El petit J te certs problemes amb la orientació espacial i temporal. És per aixó que, des del gener, va començar a fer el que s’anomena, omniosament, “reeducació”.
Rere aquest terrible nom, però, hi ha un simple exercici de repetició i associació de, per exemple, les diverses estacions amb els mesos de l’any que els corresponen. O també la relació d’aquests mesos amb dates memorables, com ara aniversaris o festes diverses.
Tot i que està progressant molt i molt bé, hi ha una data que li costa més de recordar que les altres, la de la festa de la Mercè. En paraules de la reeducadora, aixó potser ho causa el fet que el petit J no “viu aquesta festa”. Que no la “viu”? La resta de festes de les que parlen, se “celebren”. Nadal, Carnestoltes, Sant Joan, el dia del pare... Però la Mercè es “viu”...
Aquesta diferència de vocabulari, en aparença innocua, probablement és un simptoma de la feina d’uns altres reeducadors, molt més subtils, que han reeducat la reeducadora. I directament a casa seva.

domingo, 25 de enero de 2009

Llamando a John Travolta

Leía hace unos días en la página web de ‘The Independent’ que dos hombres, de los que no da nombre, han sido detenidos en las Bahamas por intentar chantajear a John Travolta. Suena casi divertido, gracias a que la noticia incluye las Bahamas y a una figura como Travolta, pero no nos equivoquemos. El chantaje ya es, de por sí, aborrecible, pero en este caso lo es aún más: No se trata de imágenes de él borracho, de información bancaria que demuestre que no paga los impuestos que debería o de una grabación en la que se lo ve cariñoso con una jovenzuela que no es su mujer. Se trata de fotografías de su hijo Jett, de diecisiei años, tomadas momentos después de su muerte.
No consigo imaginarme cómo se plantea una llamada así.
“Hola, ¿El señor Travolta? ¿Sabe su hijo, el que se murió hace a penas unas semanas y de forma inesperada? Puees... que tenemos fotos del momento de su muerte, sabe? Y queremos que nos pague por ellas. Si no, claro, las venderemos al mejor postor, y seguro que hay periódicos interesados.”

domingo, 18 de enero de 2009

La piedra rechazada

Me gusta la animación, pero hay clásicos Disney que no he visto, especialmente lo que, de pequeño, consideraba que eran “películas para niñas”.
Pero ahora que tengo una hermana pequeña, me encargué que los Reyes Magos le hiciesen llegar el Dvd de ‘La Bella durmiente’, edición de 50 aniversario.
Me llevé una grata sorpresa. Lo primero que me chocó fue el estilo visual, basado en formas estilizadas, geométricas y planas. Será vieja, pero, visualmente, es una de las películas Disney más interesantes.
Sí se nota su edad del en los dones que conceden las hadas (¿Inteligencia, una princesa? ¿Para qué?), pero el desarrollo de la película es tan atípico que incluso desconcertó a mi hermana. El príncipe, que necesita que le rescaten, y la princesa son secundarios, y las protagonistas son las tres adorables hadas madrinas, abuelitas decididas y entrañables, y la bruja Maléfica, con su horda de diablos y una terrorífica escena de seducción.
¿“Películas para niñas”? Mi yo infantil era un poco tonto.

domingo, 11 de enero de 2009

El pato, la muerte y el niño

Siempre me ha gustado interesarme por los libros infantiles, esas publicaciones con una o dos líneas de texto por página y grandes ilustraciones. Pero, hasta hace poco, había conocido a pocas personas que compartiesen mi afición a echarles un ojo de vez en cuando.
Uno de estos conocidos recientes me dejó mirar un librito infantil que le gustó mucho. ‘El pato y la muerte’, una obra de Wolf Erlbruch publicado por Barbara Fiore. Las ilustraciones son fenomenales, con un estilo extraño fruto de la técnica particular que se ha usado para dar forma al libro. El texto exuda una melancolía, un ritmo pausado y triste que cristaliza en una estructura tan frágil y sutil que casi da miedo romperla. En la historia de un pato que, de pronto, se da cuenta de que una figura a la vez terrible y amistosa lo acompaña siempre, la muerte, uno encuentra una reflexión sencilla y poética sobre la vida y su fin.
Un libro precioso, artístico.
Un libro en el que no hay una sola línea pensada para niños.